El dolor físico es un síntoma provocado por una lesión, una perturbación o el mal funcionamiento de una parte de nuestro organismo. El enfoque del dolor por el cuerpo médico ha evolucionado mucho en los últimos años. Aunque tratar la causa de ese dolor sigue revistiendo la máxima importancia, también es preciso aliviarlo o hacerlo desaparecer para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Esta mejora de la calidad de vida se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios de cualquier tratamiento terapéutico.