Durante la estimulación, la amplitud de los impulsos eléctricos (duración de paso de la corriente) se adapta para estimular las fibras nerviosas aferentes de la sensibilidad táctil cuya cronaxia (véase la definición en el glosario) es bien conocida en la actualidad. Las fibras Aβ, que son las células nerviosas más excitables, poseen la cronaxia más corta (50 µs de media, es decir, 50 millonésimas de segundo), valor que se aplicará a la duración óptima del impulso de estimulación durante los tratamientos de tipo TENS.