Excitar una fibra nerviosa eléctricamente no es más que reducir en un punto de la membrana su potencial de reposo hasta alcanzar el valor umbral por medio de una corriente eléctrica aplicada en la piel. Dos célebres fisiólogos franceses, Weiss y Lapicque, lograron determinar cerca de 1900 la relación matemática entre la intensidad de una corriente eléctrica y el tiempo de aplicación de esa misma corriente necesario para excitar una fibra nerviosa.