La mayor o menor excitabilidad de una célula se traduce en la ley de Lapicque. Ésta describe la relación entre la intensidad de una corriente de forma rectangular y el tiempo mínimo durante el cual es preciso aplicar esta corriente para obtener la excitación (véase la ley fundamental de electroestimulación en el capítulo "Principios fundamentales de la electroestimulación"). Es la respuesta mecánica muscular o su ausencia la que determina si se produce o no excitación. Sin embargo, esta respuesta mecánica depende de la excitación del nervio motor o de la excitación directa de las fibras musculares. Cuando empleamos en un músculo normalmente inervado impulsos rectangulares, la respuesta mecánica observada siempre traduce la excitación del nervio motor, ya que las motoneuronas son más fácilmente excitables que las fibras musculares. La respuesta mecánica observada con impulsos rectangulares se debe a una excitación directa de las fibras musculares sólo si éstas se sustraen al control nervioso, como ocurre en el caso de la denervación. Sin embargo, experimentalmente, se puede analizar la excitabilidad de las fibras musculares y obtener la curva intensidad / duración inmovilizando al paciente. De esta forma, se bloquea la transmisión sináptica entre las motoneuronas y la placa motriz. El gráfico que sigue muestra una media de la relación l/t para motoneuronas y fibras musculares.