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ELECTROTERAPIA
Muscles Dénervés
Músculos denervados
Introducción

En primer lugar, no hay que confundir un músculo denervado con un músculo paralizado, ya que estos dos términos no son sinónimos. Un músculo paralizado es el que presenta una deficiencia o una pérdida de su función motriz debido, en la mayor parte de los casos, a lesiones nerviosas centrales o periféricas. Es decir, un músculo paralizado no puede contraerse voluntariamente debido a una lesión del sistema nervioso central o por daños en el nervio periférico.

Si la lesión afecta exclusivamente al sistema nervioso central, el músculo está paralizado; pero si el nervio periférico está intacto, no está denervado. Si, por el contrario, existe una lesión completa del nervio periférico, en ese caso, el músculo no sólo está paralizado, sino también denervado. El músculo paralizado pero no denervado se estimula como un músculo sano mediante programas de neuroestimulación. Éstos permiten obtener contracciones musculares mediante la excitación del nervio motor. El músculo paralizado y denervado, al haber perdido la función de su nervio motor, sólo puede estimularse mediante la excitación directa de sus fibras musculares. Esta técnica requiere la utilización de programas de neuroestimulación y programas para músculos denervados.

Si la pérdida de motricidad de un músculo sólo es parcial y todavía es posible cierto grado de contracción voluntaria, se habla de paresia, es decir, de un debilitamiento de la contractilidad. La paresia puede deberse a una lesión central o periférica. En el caso de una lesión parcial del nervio periférico, el músculo afectado por la paresia está formado por una combinación de fibras musculares denervadas o inervadas. Por el contrario, en el caso de la paresia por lesión central, todas las fibras musculares están normalmente inervadas.

El músculo afectado por paresia por lesión central se estimulará mediante programas de neuroestimulación que producen impulsos de corriente para excitar las motoneuronas. Por el contrario, en el caso de los músculos con paresia por daños en el nervio periférico, se podrán utilizar programas de neuroestimulación o programas para músculos denervados en función de si se decide estimular las fibras inervadas o las fibras denervadas. Para actuar sólo sobre la parte inervada del músculo, las motoneuronas se excitarán con programas de neuroestimulación. Si, por el contrario, queremos estimular únicamente las fibras musculares denervadas, se emplearán impulsos con pendiente en los programas para músculos denervados.

Aunque la estimulación del músculo normalmente inervado en numerosas situaciones clínicas posee una utilidad más que evidente y se reafirma como una técnica especialmente eficaz en medicina de rehabilitación moderna, no ocurre lo mismo con la estimulación de los músculos denervados. Las opiniones están muy divididas y los resultados de los estudios son muy contradictorios en cuanto a la utilidad y eficacia de la estimulación de los músculos denervados. La atenta lectura de las numerosas publicaciones sobre este tema pone de manifiesto una total anarquía en cuanto a las elecciones de los parámetros empleados, lo que no permite realizar comparaciones entre los distintos trabajos. También se detecta una increíble debilidad y escasa fiabilidad de los medios técnicos implementados. Por ejemplo, los impulsos triangulares se programan aleatoriamente, sin efectuar ninguna prueba previa de investigación de pendiente. Con estos programas para músculos denervados, el Compex 3 permite trabajar de manera lógica sin riesgo de quemaduras, efectuando, cuando es preciso, una verdadera investigación de pendiente automática antes de iniciar un tratamiento.