La paresia y la parálisis del deltoides, su debilidad y su atrofia, combinadas con la hipertonía espástica del pectoral mayor, producen con frecuencia en los pacientes hemipléjicos una subluxación del hombro, a menudo dolorosa, y que evoluciona hacia la rigidez. Esta situación puede tratarse de forma eficaz por medio de la estimulación del deltoides y del supraespinoso, tratamiento que fortalece dichos músculos y permite una disminución de la espasticidad del pectoral mayor por reflejo de inhibición recíproca. De esta manera, además de conseguir un claro efecto antálgico en el hombro, se corrige o previene la subluxación.